Comenzamos la clase dando un breve repaso a lo trabajado en
la clase anterior:
- Timbre, caminamos por el espacio, triángulo,
paramos (hay que trabajarlo varias semanas con los niños).
· - Duración
· - Pulso
· - Tempo
· - Intensidad (pandero) pp pasos despacio, ff pasos
rápidos.
· - Lenguaje musical
El ritmo debe levar un orden y tener puntos de referencia.
El ruido es un caos, pero el ritmo es ordenado. Si hay un niño con falta de percepción auditiva, a través de
la visión es capaz de adaptarse a nuestra expresión corporal. Con los niños hay que trabajar los ritmos rápidos, los lentos
les aburren.
Durante la clase, surge la necesidad de explicar y aprender
algunos conceptos como: tresillo y compás.
En el pentagrama, podemos encontrar esta exresión: 8/1. El 8
significa las partes del compás. El 1 significa el valor de cada parte (en este
caso la negra). En resumen, el número de arriba es el número de veces que entra
la nota de abajo: en este caso, en un compás entran 8 notas negras (4 blancas,
16 corcheas, 32 semicorcheas… o mixtas).
El tresillo es meter un ritmo iregular en un ritmo que ya es
regular.
Más tarde, nos ponemos de pie y entre todos hacemos un
círculo. Vamos a trabajar con compases y con las notas musicales.
Cuando trabajamos la negra, damos 4 pasos adelante y 4
atrás. Cuando trabajamos la corchea, damos 8 pasos hacia delante, y 4 hacia
atrás (negra). Cuando trabajamos la blanca, damos 2 pasos adelante y 4 atrás
(negra).
Luego, alternamos los ejercicios con negras y blancas
(adelante y atrás). Luego, añadimos palmadas a las negras: primero en el 4º
compás, y luego en el 1º y en el 4º.
Siempre se empieza el paso con la derecha, y así hay que
mantenerlo sin romperlo, se rompe la armonía músical.
Objetivos:
- tener conciencia del tiempo musical
- respiración controlada
- pulsación.
Luego se piden 4 voluntarios, y realizan lo mismo pero
marcando el ritmo con un pandero.
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